
Hay un tipo, llamado Fred Eerdekens, que se dedica a ésto. Y es la prueba evidente de que la creatividad humana no tiene límites. Quien lo viera con los alicates retorciendo alambres.
¿Quereis ver más? Aquí lo teneis.
viernes 17 de noviembre de 2006
Escrito en la sombra
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