miércoles 7 de mayo de 2008

I-PHONE



¿Bonito verdad?

Lo miro y alucino.

Es una maravilla en cuanto a diseño y manejo, todos los detalles cuidados para que resulte elegante y fácil de usar.

Es una pena que aún no lo comercialicen en España. Deberían venderlo libre.

Si tenéis pensado comprarlo igual merece la pena esperar, va a salir una nueva versión 3 G. Y si no, siempre queda viajar o comprarlo por Internet… Creo que en Rusia los pagan a precio de oro.

¿El mundo está loco?

En qué mundo vivimos, Dios mío, que pasan cosas como la del secuestrador de Amstetten, que se atreve a decir que no es un monstruo, porque podía haber matado a sus víctimas y no lo hizo. (Pobre, en el fondo era bueno y misericordioso). ¿Qué es lo que falla? Porque una persona con antecedentes por violación, todavía tiene tiempo de encerrar a su propia hija en un sótano, denunciar su desaparición, adoptar legalmente a los hijos que tienen tras abusar de ella repetidamente, y todo esto sin que nadie de los que le rodean, (familia, vecinos, policía...), sospeche absolutamente nada.

También se publica hoy que en nuestro propio país, en los juzgados penales, existen más de 270.000 sentencias sin ejecutar contra acusados de delitos de los que crean mayor alarma social (maltrato, abusos, robos…). Y tiene que morir una niña para que nuestras autoridades se den cuenta de que algo falla en el sistema.

Siguiendo con los horrores, nos enteramos de que los dictadores de Birmania no avisaron a la población del terrible ciclón que se les venía encima, y ahora, con miles y miles de víctimas, se dedican a impedir la entrada de la ayuda humanitaria.

Más vale no abrir el periódico, porque sólo veremos que las hipotecas y los precios siguen por las nubes, que los constructores quiebran pero la vivienda no baja de precio, que la economía sólo va bien para el gobierno, que Putin seguirá reinando en Rusia, que tiene que ganar la Liga el Madrid y que Alonso no es capaz de levantar cabeza.

Bueno, entre tanta desgracia, todavía queda sitio para reírse un poco, aunque el asunto no tenga ninguna gracia. El famoso ex alcalde de Andratx, acusado de construirse un chalet con piscina en unos terrenos protegidos, alega en el juicio que él había dado orden de construir un almacén y se encontró con que le habían hecho un chalet sin darse cuenta. Mira, esa suerte no la tengo yo, que me hicieron una casa y sólo me aparecieron humedades y algunas grietas, nada grave, comparado con este pobre, que sólo quería una nave y va y se le convierte en una mansión, y con humedades, sí, nada menos que una piscina delante de casa. Es que no hay derecho, que chapuzas los constructores de ahora. Cómo no van a estar en crisis, si con lo que les pagan por ampliar un almacén construyen chalets...

jueves 3 de abril de 2008

¡Salva a la animadora!

Una de las cosas que más me gustaron de esa increible serie llamada Heroes, eran los cuadros que Isaac pintaba. Es el tipo de arte con el que me gustaría decorar mi casa. Lástima que sea dificil bajarselos de internet a un tamaño lo suficientemente aceptable. Lo mejor que he encontrado es ésto.

De todos ellos, el que más me gustó siempre, es éste:

miércoles 28 de noviembre de 2007

"If...", de Joseph Rudyard Kipling

Sale éstos días por la tele un anuncio de cierto producto, que saliéndose de la tónica habitual en su línea publicitaria (y la de otros productos similares), deja cierto hueco a la reflexión y, por qué no decirlo, a la emoción. A la par de unas imágenes ligeramente rebuscadas, en mi opinión, se escucha al señor José Sacristán, proverbial la elección, recitar un poema de Joseph Rudyard Kipling, cuyo título es "If...". No tengo mucha idea de lo que está bien o mal recitado, pero es que la voz de Don Pepe, me merece un gran respeto, por su poderío. Y tampoco conozco la obra, a excepción de "The jungle book" de ése poeta y escritor inglés de finales del siglo XIX, principios del XX. Pero gracias a la campaña publicitaria de "Young & Rubicam", deberíamos estarles agradecidos por descubrírnoslo un poco más.


"If..." (traducción)

Si la obra de tu vida puedes ver destrozada
y sin decir palabra, volverla a comenzar;
o perder en un día la ganancia de ciento
sin un gesto ni un suspiro...

Si puedes ser amante y no estar loco de amor,
si consigues ser fuerte sin dejar de ser tierno,
y sintiéndote odiado, sin odiar a tu vez,
luchar y defenderte...

Si puedes soportar que falseen tus palabras
los pícaros para excitar a los tontos:
y oir cómo sus lenguas falaces te calumnian
sin que tú mismo mientas...

Si puedes seguir digno aunque seas popular;
si consigues ser pueblo y dar consejo a los reyes;
y a todos tus amigos amar como a un hermano
sin que ninguno te absorba...

Si sabes meditar, observar, conocer,
sin llegar a ser nunca destructor o escéptico;
soñar, mas no dejar que el sueño te domine;
pensar, sin ser sólo un pensador...

Si puedes ser severo sin llegar a la cólera;
si puedes ser audaz sin pecar de imprudente;
si consigues ser bueno y logras ser un sabio
sin ser moral ni pedante...

Si alcanzas el triunfo después de la derrota
y acoges con igual calma esas dos mentiras;
si puedes conservar tu valor, tu cabeza
cuando la pierdan otros...

Entonces, los Reyes, los Dioses, la Suerte y la Victoria
serán ya para siempre tus sumisos esclavos
y, lo que vale más que la Gloria y los Reyes:
serás Hombre, hijo mío.

domingo 18 de noviembre de 2007

La esencia del problema ontológico

- Déjame que te cuente la historia del gato. Es muy corta y simple. Una anfitriona recibe a unos invitados a cenar. Tiene un magnífico pedazo de carne de tres kilos sobre la mesa de la cocina listo para cocinarlo; entretanto conversa con los invitados en el salón, toman unas copas y todo lo demás. Después la mujer se excusa y se dirige a la cocina a preparar la carne… que ha desaparecido. Entonces descubre al gato de la casa lamiéndose muy tranquilamente los bigotes en un rincón.

- El gato se comió la carne – dijo Barney.

- ¿Seguro? Llaman a los invitados y discuten el asunto. El trozo de carne de tres kilos se ha volatilizado y ahí está el gato, bien alimentado y satisfecho. “Pesemos al gato”, sugiere uno de ellos. Todos están un poco bebidos y la idea les parece excelente. Van al baño y ponen al gato en una balanza. El gato pesa exactamente tres kilos. El resultado está a la vista de todos. Un invitado dice: “Bueno, ahí está la carne”. Tienen la certeza de saber qué ha ocurrido, ahora hay una prueba empírica que lo confirma. Entonces otro invitado duda y, perplejo, pregunta: “Pero ¿y el gato donde está?”

“Los tres estigmas de Palmer Endritch” – Philip K. Dick

jueves 9 de agosto de 2007

Maravilloso verano

Por fin llegó el veranín a Asturies del alma mía. A ver si con el buen tiempo, que se hizo esperar y desear, también nos animamos todos un poco y escribimos algo, que esto lo tenemos abandonao, y eso que muchos están de vacaciones y no tienen nada que hacer... ¡Qué suerte!

Bueno, si os apetece hacerme un favor, entrar a consultar las sinopsis y traducciones deXarly en http://es.shvoong.com/

jueves 15 de marzo de 2007

Pensando, tirado en el sofá....

...se me ocurre que los seres humanos tenemos una capacidad innata para autoengañarnos. Somos capaces de justificar la más grande de nuestras desdichas si encaja en nuestro modelo de realidad.

¿O no?