viernes 8 de diciembre de 2006

MASCOTAS

Pues yo voy a hablar de algo que me pone enferma.

Leía el otro día en un periódico que en estas fechas se regalarán como mascotas unos 8.000 perros y otros animales, de los que un gran porcentaje, ahora no lo recuerdo, pero podía ser un 50% o más, serán abandonados en cuanto crezcan.

Este tema a nuestros políticos, (y aquí los metemos a todos, no importa el bando), no les parece relevante, quizá no dé muchos votos, pero está claro que es grave, y que con las leyes que tenemos el problema no se soluciona.

La gente está sin educar en lo que al trato de los animales se refiere, y esta falta de respeto se les inculca a los niños, y se transmite de generación en generación. No digamos el ejemplo que se da desde las Instituciones. (No voy a entrar aquí en determinadas fiestas nacionales, porque me alargaría mucho, sólo decir que cuentan con el beneplácito de los gobernantes, todo sea por la cultura y las tradiciones.) Resulta que alguien abandona, tortura y/o mata a un animal y como mucho le ponen una multa ridícula. Si encima alguien lo denuncia, casi es peor visto que el que cometió la falta. No se garantiza siquiera que el maltratador no pueda volver a tener animales.

A principios de este año, y como si fuera la gran hazaña, nuestros gobernantes decidieron obligarnos a ponerles un chip a los perros. Sacaron una campaña de implantación masiva subvencionada, de la que no informaron prácticamente a nadie, o por lo menos así fue en mi concejo. El caso es que ha pasado casi un año y todavía no he oído que se haya multado a nadie por no ponerle el chip al perro. Desde luego, a mí no me ha controlado nadie. Tampoco se preocupan de que se registre a los perros peligrosos, pese a que hay obligación. Y no es que la gente no tenga perros, peligrosos o no, es que se pasa absolutamente de todo.

Así que me cabreo, porque pese al bombo que se le dio a todo esto, si luego no se controla, ni se hace un censo, ni nada, pues el problema sigue siendo el mismo: Cualquiera puede abandonar un animal con total impunidad, y un año más volveremos a comprobarlo.